Lo maravilloso es que sus aguas permiten flotar como si una fuerza impulsara el cuerpo hacia la superficie, impidiéndole hundirse. Solamente hay que dejarse llevar, abandonando el fondo con confianza y el cuerpo flota sin esfuerzo.
Lo maravilloso es que sus aguas permiten flotar como si una fuerza impulsara el cuerpo hacia la superficie, impidiéndole hundirse. Solamente hay que dejarse llevar, abandonando el fondo con confianza y el cuerpo flota sin esfuerzo.