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| Los ministros Gian Carlo Loffredo, de Defensa y John Reimberg, del Interior, se exhiben satisfechos con el criminal Fito en medio, luego de lograr su recaptura. |
Autoridades del gobierno ponderaron el profesionalismo de las fuerzas militares y policiales para recapturar a alias Fito, pero él mismo confirmó de sus contactos previos para entregarse por su propia voluntad, aunque las fuerzas de seguridad se adelantaron apresándolo en el escondite que ya habían conocido
En su infancia a José Adolfo Macías Villamar ya lo conocían como Fito. Adolfito era demasiado lago para llamarlo con cariño y los familiares optaron por usar las dos sílabas terminales de su nombre de pila. Nació en Manta, el 30 de septiembre de 1979.
Al parecer es persona con vocación por el robo y la criminalidad. Tenía 21 años cuando en 2000 fue detenido por primera vez por un robo y luego incursionó en situaciones delictivas mayores. En 2011, apresado por delincuencia organizada y narcotráfico, fue a la cárcel La Roca, de máxima seguridad, en Guayaquil, de donde fugó el 11 de febrero de 2013 con 17 integrantes de la banda Los Choneros. La fuga fue espectacular, inmovilizando a los guías penitenciarios para escapar en botes por el río Daule. Meses después todos fueron recapturados.
Fito se relacionó estrechamente con Jorge Luis Zambrano, apodado Rasquiña, líder máximo de la banda criminal de Los Choneros, asesinado en diciembre de 2020 en un centro comercial de Manta. Hay sospechas de que Macías tuvo que ver con el crimen, para posicionar su liderazgo, como ocurrió, pero causando rupturas en la organización.
Entre el 12 y 13 de noviembre de 2021 Fito lideró una revuelta de reos de la penitenciaria del Litoral, para enfrentar a miembros de otras bandas criminales. Sesenta y dos personas fueron acribilladas en una matanza sin control y escenas macabras de cadáveres incendiados o juegos de pelota con cabezas humanas decapitadas, las difundieron desde el interior de la penitenciaría por las redes sociales. En otros centros penitenciarios del país, incluida la cárcel de Turi en Cuenca, hubo acciones criminales similares casi simultáneas.
En enero de 2024 Fito cumplía una prisión de 34 años por delincuencia organizada, tráfico de drogas y asesinatos, pero escapó otra vez, presumiéndose que entonces provocó otra ola de violencia a nivel nacional, especialmente en las provincias de la costa ecuatoriana.
En julio de 2024 Interpol emitió una alerta roja en 196 países para capturarlo, pues se sospechaba que huyó por las fronteras. Su fama criminal le convertía en el delincuente más buscado en el país y por el mundo. La Corte Federal de Brooklyn en Estados Unidos lo acusó de distribución internacional de cocaína; uso de armas de fuego para fines de narcotráfico; contrabando de armas de fuego desde Estados Unidos; negocio de armas a través de testaferros y comercialización ilegal de armas con fines delictivos. Según Fiscalía de ese país, manejaba una red internacional de comercio de cocaína, asociado al cartel de Sinaloa.

Alias Fito esposado en el avión que lo transportaría de Manta a Guayaquil, para ser instalado en la prisión La Roca.
El 25 de junio de 2025 fue localizado y detenido en una casa de lujo entre Manta y Montecristi, provincia de Manabí, escondido en un búnker de acceso corredizo confundido con el piso. En cinco allanamientos anteriores no se pudo dar con la instalación subterránea, pues la puerta invisible solo podía accionar desde el interior el propio Fito.
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| Alias Fito esposado en el avión que lo transportaría de Manta a Guayaquil, para ser instalado en la prisión La Roca. |
El allanamiento del 25 de junio fue efectivo. Patrullas militares y policiales incursionaron en la vivienda y detuvieron a cuatro guardaespaldas del narcotraficante, quienes negaron que allí estuviera el criminal buscado. Pero las evidencias eran inobjetables, incluida la presencia de una niña asustada que llamaba a “papá”, así como medicinas que sabían las consumía Fito por afecciones digestivas y diabetes. Dos niñeras cuidaban a la menor.
Como la inspección no permitió ubicarlo, se exploró el entorno de la vivienda, mediante escaneo, presumiendo un escondite subterráneo. Dos tractores del ministerio de Obras Públicas removieron el suelo hasta dar con una estructura de hormigón a varios metros de profundidad. El estruendo de las máquinas y la vibración obligaron a Fito a salir a la superficie por temor a que le cayeran los escombros encima. Allí terminó su fuga y vida clandestina. ¿Por el momento?
El operativo empezó en la madrugada y terminó a las 17:00. El criminal más buscado al caer preso pidió a la fuerza pública y a sus guardaespaldas no hacer disparos para no asustar a la hija que lo atestiguaba todo. Las niñeras se comprometieron a custodiarla, firmando un documento ante funcionarios de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (DINAPEN).
El delincuente se había escondido en esa casa los últimos seis meses y antes, desde que se fugó de la prisión, en otra vivienda próxima a la playa, cuyo dueño fue detenido en la narco fiesta donde más de un año antes fueron sorprendidos narcotraficantes, políticos, legisladores y funcionarios públicos sospechosos de actividades ilícitas, varios de los cuales, procesados, siguen en prisión.
Entre los guardaespaldas detenidos de Fito estaba Cristian Germán Mendoza Vélez, agente de Movilidad de la municipalidad de Manta que nunca iba al trabajo, pues protegía a Fito por tiempo completo y resultó clave para que los investigadores le siguieran el paso hasta ubicar a la presa. Esto confirma la presencia en la Municipalidad de Manta de elementos del narcotráfico y terrorismo, especialmente en el área de movilidad. En los últimos veinte años fueron asesinados doce funcionarios de este departamento y hasta el alcalde Agustín Intriago, que denunció esta situación, fue abatido el 23 de julio de 2023.
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| Freddy Zambrano, Carlos Cedeño, Eduardo Hurtado y Cristian Mendoza, guardianes de la casa de Fito, detenidos al momento de allanar el escondite. El último era funcionario de la Agencia de Tránsito de Manta. |
Entre los muertos consta Andrés Moreira Cedeño, agente de tránsito de Manta asesinado en Guayaquil, mientras usaba licencia sin sueldo; llevaba 120 mil dólares en efectivo, armas y drogas; el 18 de marzo de 2024 asesinaron al supervisor Geamil Eduardo Rivera Saltos, hermano de Samara Rivera, esposa de Jorge Luis Zambrano, alias Rasquiña. El 19 de mayo es acribillado Diego Villamar Álvarez y los sicarios dejaron un papel firmado por Los Pepes, pidiendo la renuncia de Cristian Mendoza Vélez, guardaespaldas de Fito. El 6 de junio de 2025 cae asesinado el agente Víctor Francisco Villa Gómez. Y hay varios casos más de muertos y heridos en esta terrorífica área municipal que aparece como un antro de delincuentes con sueldo de funcionaros públicos.
La recaptura de José Adolfo Macías Villamar causó revuelo noticioso nacional e internacional. Los ministros del Interior y de Defensa posaron junto al delincuente exhibido como trofeo en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. Muchas fotos del operativo y de la captura, con Fito sometido al piso, las difundieron las instituciones responsables de la acción, por la redes sociales.
Las autoridades del gobierno asumieron el éxito en la detención del criminal que escapó en enero de 2024 de la cárcel más segura del Ecuador. Los ministros de Defensa y del Interior elogiaron el trabajo profesional de la policía y de la fuerzas armadas.
No obstante, antes de una semana después, versiones periodísticas provenientes de Colombia y reproducidas en el Ecuador, daban cuenta de que Fito se contactó con autoridades ecuatoriana para anunciar su disposición a entregarse, pues temía por su vida. El ministro del Interior, John Reimberg, aceptó haber tenido una videoconferencia con Macías, quien solicitaba garantías para entregarse, así como algunos condicionamientos que le fueron negados, más allá de la protección de su vida. También desde Colombia vino la noticia de una carta manuscrita de Fito para la embajadora de ese país en el Ecuador, María Velasco Guerrero, pidiéndole que actuara como garante en la negociación de su entrega.

Guardaespaldas de Fito, sometidos por la fuerza pública el día del allanamiento.
También desde Colombia se difundieron sospechas de un encuentro del presidente Petro con el narcotraficante, cuando vino a la posesión del presidente Daniel Noboa el 24 de mayo y luego desapareció dos días en un secreto viaje a Manta. Días después, el precandidato presidencial colombiano fue baleado y aún lucha por sobrevivir de una grave lesión cerebral. Petro negó haberse reunido con Fito, pero las dudas persisten en Ecuador y Colombia, pues Fito, dirigente máximo de Los Choneros, mantiene vínculos con organizaciones criminales y terroristas internacionales. Además, demostró interés por lograr apoyo de la embajadora colombiana como garante para su entrega a la justicia del Ecuador.
Solo alias Fito podrá aclarar si fue traicionado por funcionarios ecuatorianos que aprovecharon de su propósito de entregarse, para un engañoso operativo usado para ponderar el trabajo profesional exitoso de los organismos de seguridad del país. “Yo lo vi a él y él me vio a mí”, es la versión de Fito, sobre su diálogo con el ministro Reimberg. Según el canal informativo Noticias Uno, de Colombia, el ministro pactó encontrarse con Fito, pero más bien fue capturado.


