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Nació periódico semanal en tiempos en los que la última dictadura militar del Ecuador anunciaba ambiguamente un proceso de retorno al orden constitucional. En 1981 se transformó en revista y está entre los medios de comunicación de este formato con mayor permanencia en Cuenca y en el Ecuador

El 4 de septiembre de 1981 apareció el Nro. 1 de la revista AVANCE. Se presentó en el hotel París (calles Sucre y Borrero, actualmente Hotel Mónica), con una ceremonia presidida por el alcalde Pedro Córdova, el arzobispo Alberto Luna, el prefecto Xavier Muñoz, el gobernador Juan Cueva Jaramillo y el director del medio, Rolando Tello Espinoza.

(14 de mayo de 1978)

Fue la continuación de una trayectoria iniciada el 14 de mayo de 1978, cuando circuló el Nro. 1 del semanario AVANCE, que publicó 108 ediciones, como periódico tabloide, para transformarse en la revista que en 44 años ha emitido 367 ediciones. En las dos etapas, con más de 47 años, suma 475 números, estadística histórica dentro del periodismo nacional.

El semanario apareció con la responsabilidad editorial de los hermanos Marco y Rolando Tello, Eliécer Cárdenas, Segundo Abad Verdugo, Román Carpio Vintimilla y Enrique Delgado Medina; este último, a cargo del tema publicitario. Tres de los iniciadores – Carpio, Cárdenas y Delgado- ya no existen.

Fundadores de AVANCE en 1978: Rolando Tello, Eliécer Cárdenas, Román Carpio, Marco Tello y Segundo Abad, en un
local arrendado a la Casa de la Cultura

En AVANCE han escrito periodistas y gente de cultura, en forma permanente o esporádica. Entre los primeros están los fundadores y colaboradores que aportaron con artículos de opinión en largos períodos, como Antonio Borrero Vintimilla (+), Alberto Luna Tobar(+), Jaime Galarza Zavala(+), Jorge Calvache (+). Eliécer Cárdenas no faltó desde el primer número del semanario hasta septiembre de 2021, mes de su fallecimiento. Marco Tello, también desde inicios del semanario, continúa en la revista. Julio Carpio Vintimilla estuvo a poco de iniciado el semanario, hasta tiempos de la pandemia del Covid, que trajo secuelas más allá del tema de salud. Carpio escribió verdaderos ensayos, con el seudónimo Bolívar Pasmado, en tiempos del semanario; luego usó su nombre en los artículos. Alba Luz Mora y Eugenio Lloret Orellana, vinculados hacia el año 2000, estuvieron hasta no hace mucho. Por la misma época escribió Hernán Coello García, erudito jurisconsulto y maestro, cuyos artículos son cátedras de permanente actualidad. Murió en 2009.

Parte de la denuncia de un “pión concierto” contra Remigio Crespo Toral

Pablo Valverde mantiene desde hace varios años un espacio sobre temas varios, especialmente del campo del Derecho. Un caso especial es de Yolanda Reinoso Barzallo, cuencana domiciliada en Dubai en 2007; lectora de la revista en su versión electrónica, se vinculó al medio y mantiene un espacio de interés cultural sobre lugares, museos y sitios del mundo por los que ha recorrido y recorre.

Vicente Cordero Estrella (+) hizo presencia en el semanario con poemas satíricos a través de los cuales abordó temas de interés político relacionados con los personajes de actualidad local y nacional de esos tiempos. Firmó con seudónimos. También el periodista y caricaturista brasileño Elson Rezende de Mello colaboró desde los años 80 en la revista y en actuales tiempos publica ocasionalmente temas e ilustraciones sobre su país y América Latina.

Los nombres de René Durán Andrade y Ángel María Iglesias –párroco de Cañar- aparecen con frecuencia en el semanario antecesor de la revista. Ellos ya no existen.

La primera edición del semanario inauguró la sección VIDA EN BROMA, que continúa en la revista. Quizá algunos temas necesitan explicarse hoy: el poeta Rubén Astudillo usaba gafas negras y se lo apodaba Ciego; Gastón Ramírez era candidato a la alcaldía; Pedro Córdova, también candidato, aún era soltero; por esos tiempos varios accidentes de aviación hubo en la ruta de Cuenca; al empresario Briz López lo asesinaron cortándole la cabeza; la empresa ETAPA tenía por gerente a Fernando Malo.

El ministro de la dictadura militar, general Bolívar Jarrín Cahueñas, estuvo implicado en el asesinato del candidato presidencial Abdón Calderón Muñoz. Las fuerzas armadas le respaldaron con un respaldo, que lo publicaran obligatoriamente los periódicos del país, lo que acataron con el epígrafe INTERESES GENERALES. El semanario AVANCE no recibió la orden, pero lo publicó con el sobretítulo INTERESES DE LOS GENERALES. (25 de junio de 1978)

Entre páginas del semanario hay joyas que brillan más con los años, como un texto del historiador Jorge Núñez Sánchez del 25 de junio de 1978, que presenta a Remigio Crespo Toral patrón de peones conciertos en su hacienda. Con el título “De Mitos y Mitómanos”, reproduce la denuncia desde Gualaceo del indígena Nicolás Morocho al gobernador, el 30 de septiembre de 1896, por negarse Crespo Toral a pagarle por más de tres años de “pion concierto”, y puesto en prisión por su reclamo. Núñez firma con el seudónimo Juan Carlos Guerra.

En la trayectoria de AVANCE hay información, reportajes, análisis y comentarios de los hechos más notables en este lapso de historia y realidad de Cuenca, del país y del mundo. Una sección desde el primer número es VIDA EN BROMA, para comentar en tiempo real, con buen o mal humor, episodios de la actualidad política, cultural y de la vida cotidiana, y la alusión a sus protagonistas, para en pocas líneas dar sabor a temas picantes, burlescos o incisivos que rompen la aburrida rutina de la seriedad periodística común.

Camino al medio siglo, el semanario y la revista perennizan el discurrir de aconteceres en su pasajera o trascendental importancia, para conocer y entender hechos del pasado en los que se sustenta o desvanece la realidad de hoy. Además, han participado del progreso editorial, desde los chibaletes, clisés y bicromías, hasta la irrupción de la informática, dejando admirar cómo pudieron editarse un semanario o una revista mensual con precarios equipos tecnológicos hasta casi fines del siglo XX. La revista es pionera en Cuenca, desde inicios del siglo XXI, entre los medios de comunicación, en subir a la nube informática sus ediciones, leídas por cibernautas del país y del mundo.

Aparte de VIDA EN BROMA, la revista ha incluido temas, comentarios, temas picantes o ironías y tonos de humor, que vale evocarlos en este espacio, como curiosidades de viejos tiempos y de hoy.

(23 de febrero de 1979)