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A la izquierda la placa de bronce con la que el periodismo azuayo homenajeó al fundador del primer periódico de Cuenca en 1828. A la derecha la falsa réplica con diferencias en la distribución del contenido, en mármol, de la que se desconoce quién, cuándo y por qué fue a colocarla. Al borde marginal derecho la frase “Reposición 2025” levanta sospechas, pues la pieza apareció en marzo de 2026. ¿Estaba guardada desde el año pasado o la falsa fecha busca despistar una investigación?

El 13 de enero de 1992 -hace 34 años- la Unión de Periodistas del Azuay (UPA) colocó una placa por el bicentenario del natalicio de Fray Vicente Solano, en el monumento erigido en su honor en la avenida de su nombre, por ser fundador de El Eco del Azuay, primer periódico de Cuenca, publicado el 13 de enero de 1828. El alcalde y periodista Jorge Piedra la develizó, entre aplausos de sus colegas.

Solano nació en octubre de 1791, pero se aplazó el bicentenario para el Día del Periodismo Azuayo, celebrado desde 1964 por la UPA, cuando le declaró su patrono, a lo que se adhirieron la Municipalidad y la Casa de la Cultura. La placa se perdió en 2023, luego que administraron a la ciudad seis alcaldes, tres de ellos en dos períodos. ¿La llevó un ratero o alguien que osó ofender al periodismo o a un periodista en particular? Estaba junto a otra, de más tamaño, de la Casa de la Cultura, institución que donó el busto del monje en 1957, por los cuatro siglos de fundación de Cuenca. Un ladrón interesado en el material pudo llevar ambas placas, que estaban juntas, pero solo se llevó la de la UPA.

¿Qué ocurrió, entonces? Cuando se la colocó el 13 de enero de 1992 presidía la UPA el periodista Rolando Tello Espinoza, autor del homenaje, por lo que su nombre estaba en la placa conmemorativa del natalicio de Solano, así como el del secretario de la entidad, Alberto Machuca. En marzo reciente asomó otra placa en el sitio, réplica en tamaño y textos de la sustraída, con la diferencia de que la original fue de bronce y esta otra es de mármol; la primera tenía las letras en relieve y la segunda en bajo relieve, con color dorado. El domingo 15 de marzo de este año fue vista la réplica colocada y las fotos de ella que ilustran esta nota fueron tomadas al otro día. Habría sido puesta la víspera o pocos días antes, pues en el piso aún había sobrantes del cemento chorreado al fijar la pieza de mármol a la estructura del monumento. Esta nota acompaña fotos del monumento con la placa que permaneció treinta y dos años fijada al sitio y la que muestra la réplica recién puesta.

¿Quién costeó secreta o clandestinamente la reposición, y por qué? Otra intriga que suma dudas: el 6 de agosto de 2023, a poco de asumir la alcaldía Cristian Zamora, él subió a las redes sociales fotos suyas al pie del monumento a Solano, con un texto que decía: “Domingo noche… salí a recorrer nuestra Cuenca con la maya. Mirar la pileta funcionando, las áreas verdes bien cuidadas y observar pasar los carros y pensar todo lo que falta por hacer…” Posaba sentado al borde de la pileta, con una mascota en brazos -la Maya-, al pie del monumento ya sin la placa de la UPA, vista ahí en días anteriores. Ninguna mejora o limpieza de grafitis mostraban las fotos y lo único nuevo era la ausencia de la placa.

¿Qué sospecha originaron esas fotos? En agosto de 2018 AVANCE publicó un reportaje sobre la denuncia del entonces concejal Cristian Zamora contra funcionarios de la empresa municipal ETAPA, acusados de irregularidades al adjudicar obras para la planta de agua de Tixán. El tema también lo abordaron otros medios y causó escándalo, porque el gerente de ETAPA, Iván Palacios, fue a prisión, y varios técnicos fueron sindicados, pero tras informes de Contraloría y peritajes solventes, inclusive de la Universidad, todos quedaron sin culpa, de lo que dio cuenta la revista dirigida por el periodista Rolando Tello, y desagradó al entonces concejal Zamora.

El reportaje titulaba ¿Tráfico de influencias o malquerencias políticas? El edil amenazó con enjuiciar al director de AVANCE, Rolando Tello, en una carta ofensiva a su labor periodística y le conminó a publicar su réplica, pero jamás llegó a enviarla y tampoco lo enjuició. El director del medio respondió a esa comunicación en términos mesurados y con humor, lo que provocó expresiones condenatorias al concejal y solidarias al periodista, por personalidades notables de Cuenca.
La réplica instalada induciría a creer que sus actores serían los mismos que hicieron desaparecer la original o, al menos, conocerían información relacionada con su desaparición hace más de dos años y medio, personas que pudieron haber actuado con bochornosa intencionalidad. La placa de bronce, que acaso no fue fundida en una pieza artesanal, pudo haber servido de modelo para la réplica falseta que, hasta el momento, nadie sabe quién la incrustó en el monumento de Solano.

Una investigación policial o judicial podría empezar por la identificación del artesano que fabricó la placa de mármol y de quienes contrataron su trabajo y pagaron sus honorarios. La pista queda marcada, ojalá alguien se interesara por seguirla…

Al haber asomado esa placa sustitutiva, se incluye a continuación de esta nota la carta de septiembre de 2018 del entonces concejal Zamora, hoy alcalde, y la respuesta del periodista aludido, por si dieran luces al caso de interés para la urbe patrimonio cultural de la humanidad y también para la UPA. La extraña reposición llevaría a pensar que quienes la colocaron delatarían vínculos con quienes sustrajeron la placa auténtica en 2023.

 

A izquierda el monumento con la placa de bronce de la UPA, desaparecida en 2023, del monumento a Solano, al pie de la que colocó la Casa de la Cultura en 1957. Al centro el alcalde Cristian Zamora, con una mascota en brazos, en agosto de 2023, posa al borde de la pileta y por primera vez no aparece la placa de la UPA. A la derecha, la falsa réplica que apareció en marzo pasado, desconociéndose quien pudo colocarla.

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