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 Rodrigo Borja Cevallos, cuando ejercía la presidencia de la República del Ecuador  1988-1992

Hombre público de presencia definida en el socialismo democrático, desde diputado liberal en 1962, luego en Izquierda Democrática, partido que lo fundó, por el cual cinco veces buscó la presidencia y la logró una (1988 - 1992), leal a sus principios doctrinarios desde la democracia restaurada en 1979 y va a os 47 por los años de vigencia

Nacido en Quito el 19 de junio de 1935, murió el 18 de diciembre de 2025. En 1978 llegó cuarto en primera vuelta de las presidenciales que en segunda vuelta ganó Jaime Roldós a Sixto Durán. En 1984 ganó la primera vuelta, pero perdió en la segunda con Febres Cordero. En 1988 venció a Abdalá Bucaram en segunda vuelta y fue presidente hasta 1992. De aquellos tiempos se recuerda la nota burlesca con la que Bucaram le graficó de vulgar manera: “nariz tiza de sastre”. En 1998 alcanzó tercer puesto, cuando ganó Jamil Mahuad (derrocado en 2000). En 2002, su última candidatura, fue cuarto. Triunfó Lucio Gutiérrez, derrocado en 2005.

En la legislatura, diputado en 1962, actuó hasta el 11 de julio de 1963, cuando se rompió la democracia al ser depuesto el presidente Carlos Julio Arosemena. Llegó también al congreso en 1968, hasta junio de 1970, cuando Velasco, proclamado dictador, lo disolvió, y volvió a ser electo en 1979, tras perder en primera vuelta presidencial en julio de 1978. Como presidente gobernó con honradez ejemplar, respetando la democracia, en un ambiente de tolerancia y paz, como correspondía al profesional del Derecho, al intelectual y docente universitario, al deportista de varias disciplinas y sobre todo, al demócrata convencido de que el objetivo de la política es el servicio público y no su aprovechamiento.

En 1970 fundó el partido Izquierda Democrática, inspirado en un concepto que escuchó en Costa Rica al conferencista Joaquín Maurín, republicano desplazado por la guerra civil española, quien definió a la izquierda democrática como izquierda no marxista. “Mi proyecto se concretó a comienzos de 1970… Varios jóvenes profesionales de capas medias junto con dirigentes barriales del sur de Quito formamos una plataforma electoral bajo la denominación de Izquierda Democrática, que candidatizó a Manuel Córdova a la alcaldía de Quito y a Álvaro Pérez, que ganó la Prefectura de Pichincha. Lanzamos además listas para diputados, consejeros y concejales. En Cuenca un grupo de jóvenes siguió nuestro ejemplo con el Colorado Arturo Córdova Malo y Teodoro González a la cabeza. Hicimos una linda y agradable campaña. Llenamos la plaza de San Francisco que hasta ese momento solo había sido llenada por el doctor Velasco Ibarra”, dice en Recovecos de la Historia, recuento en más de cuatrocientas páginas de su trayectoria política, personal y de hombre público.

 Libro con las experiencias deportivas, políticas, del gobernante, docente y académico que dio conferencias y recibió honores por el mundo.

La ID fue acogida con entusiasmo en Cuenca, donde Borja se hizo conocer en el ciclo de charlas de la Unión de Periodistas del Azuay (UPA), para promover el retorno constitucional en el espacio La Toma del Poder: 1978. Varias veces intervino allí, como lo hicieron Jaime Roldós, Osvaldo Hurtado, Pedro José Arteta, Jaime Hurtado, René Maugé, Abdón Calderón Muñoz, Francisco Salazar Alvarado y otros.

El periodista Rolando Tello, entonces presidente de la UPA, dirigió ese espacio, pues sucedió a Iván Salgado Espinoza, muerto en un accidente aviatorio en septiembre de 1977, a poco de iniciar el ciclo precedente Difusión del Pensamiento Político Ecuatoriano. Tello recuerda que a fines de 1977 o inicios de 1978 coincidió en la acera del hotel El Dorado –Colombia y Luis Cordero- con Manuel Neira Carrión, acompañando a alguien que le presentó: era Rodrigo Borja, a quien invitó a participar en el espacio periodístico que impulsaba el retorno constitucional.

El periodista tuvo varios contactos posteriores con Borja. El 23 de abril de 1979 fue con él al Proyecto Paute, en Guarumales, donde se construía la central Molino. Fue en un auto de Jaime Malo Ordóñez, que lo conducía, quien sería gobernador del Azuay en su gobierno. Mientras observaban los trabajos se conoció de la desaparición de un avión de Saeta, entre cuyos pasajeros estaban funcionarios de Contraloría y el político Carlos Arízaga Vega. Borja, candidato a legislador, se mostró impresionado, sin dejar de escalar andamios en la caverna de la casa de máquinas o caminar al filo de altos pretiles protectores. Gustaba el vértigo y los desafíos, inclusive durante la presidencia, como cuando condujo un tren por la vía férrea Azogues-Cuenca, o arriesgó todo jugando tenis con el presidente Bush en la Casa Blanca, donde se lesionó y por semanas usó muletas, con una pierna inmovilizada con yeso. Practicó el box, el automovilismo, y piloteó aviones.

Autor de varios libros, su obra mayor es Enciclopedia de la Política, donde plasmó con empeño sus estudios e investigaciones en horizontes del tiempo y del mundo. En el prólogo de Recovecos de la Historia confiesa haber tenido tres hijos fuera de matrimonio: el libro Principios de Derecho Político y Constitucional, escrito a los 26 años; otro, bautizado Izquierda Democrática y otro más, “una respetable señora colmada de sensatez, quien a pesar de todos sus conocimientos –o tal vez por eso mismo- no se ha casado con nadie no obstante sus recorridos por el mundo: llámase Enciclopedia de la Política”.

 El presidente Borja en una entrevista con el periodista Rolando Tello Espinoza. 

Borja fue presidente sencillo y espontáneo con la gente y los periodistas, lejos de las trabas de escoltas y comunicadores que ahora vuelven inaccesibles a los mandatarios. Varias veces dialogó sin anuncio para la revista AVANCE o para diario El Comercio, donde Tello era redactor en Cuenca. El 8 de mayo de 1992, hallándose en esta ciudad, Borja jugaba voley en casa de Juan Neira Carrasco, uno de los fundadores de la ID y su ministro de Obras Públicas. Faltaban semanas para el fin de su mandato y en un entretiempo aceptó hacer un balance de su gestión, resumido en “el respeto absoluto a las libertades públicas, los derechos humanos, las prerrogativas de la oposición, la libertad de prensa y todas las garantías constitucionales”. En el caso de Cuenca, dijo que su gobierno asumió las deudas municipales en el exterior y dio “enormes recursos para obras inaplazables como la pavimentación, el agua potable, telefonía y muchas otras”.

 
 Caricatura de Pancho Cajas del mandatario (11 de mayo de 1992, El Comercio)

De la experiencia del poder, dijo “es una universidad de preparación y de profundización de conocimientos en todas las materias que tienen que ver con la conducción del Estado. Se aprende cosas que no están en los libros, en las universidades, ni en los cursos de verano para políticos. Se aprende a distinguir, para utilizar palabras de César Verduga, quien afirma que la política es el arte de la diferenciación entre lo ético y lo necesario, entre lo importante y lo accesorio, entre lo propuesto y lo factible y entre lo egoísta y lo altruista. El ejercicio del poder enseña muchas cosas con la fuerza de los hechos y de las circunstancias concretas”.

“Sin embargo –prosiguió- para eliminar las aseveraciones del caudillismo y del presidencialismo, es un acierto de la Constitución establecer el principio de no reelección presidencial, que tiene el propósito adicional de oxigenar la acción gubernativa y permitir que nuevas energías, nuevas iniciativas e impulsos se pongan al servicio del interés general”. (Nada es definitivo en los políticos: Borja cuatro veces más fue candidato presidencial).

A raíz de su muerte, crece la imagen humana del político y hombre de vasta cultura. Es afamado el debate por TV en la campaña de 1984 con León Febres Cordero (muerto en 2009), cuyos familiares evocaron con respeto al recién fallecido rival político. Borja recibió numerosos doctorados honoris causae tras el ejercicio presidencial, a diferencia de políticos que usaron el poder para que sus funcionarios les gestionaran honores. Fue condecorado por países, universidades y academias extranjeras que le invitaron a dar conferencias sobre temas trascendentales de la cultura, la política y la historia del mundo. Ciudadano y político honrado, su civismo deberían aprender los políticos y ciudadanos del presente, en pos de mejores tiempos democráticos para el Ecuador.

 
 El presidente lesionado luego de un encuentro de tenis con el presidente George Bush en los Estados Unidos.  Una entrevista espontánea con el redactor de AVANCE Julio Carpio Vintimilla, durante una inspección de obras.